martes, 24 de febrero de 2015

Un largo año

Hace casi un año que no me paso por mi blog. Pero ahora me veo otra vez con ganas de retomarlo. Tengo mil cosas que contar, el año 2014 ha sido bastante bueno y malo a la vez. Ya sabéis, siempre escribo todo lo malo que me ocurre o solo cuando tengo que darle gracias a alguien…pero esta vez solo tengo ideas que plasmar en esta entrada. 2014 fue un año duro para mi, ya sabéis, no me gusto el modulo que empecé en Jaén y tuve que irme, dando esto paso a mi etapa de estudio para selectividad. Yo, la persona que decía que no quería hacer selectividad estudiando para poder entrar a una carrera que me gustaba…irónico. Esto me enseño que no puedo ser tan cabezón, cuando la gente me decía “sácatela y por lo menos la tienes hecha no seas tonto”…y si lo fui por no hacerles caso. Pero de todo se aprende, una vez que estaba hecha solo tenía que esperar la dichosa nota…suspendí y casi me derrumbo pero NO, soy un toro como yo digo, una nota no podría conmigo y me propuse que por mis huevos debía sacármelo y durante todo el verano estudie para aprobar en Septiembre. Entre estudio y estudio el verano pasaba y con el solo cosas buenas, una feria estupenda, esas interminables noches con mis amigos que entre cigarro y cigarro solo había risas, nuestras primeras vacaciones juntos en las fantásticas casas rurales y las historias que no pueden salir de ellas y mi visita a la “pastora”, que sería la primera vez que sacaría a una virgen en procesión, pero no tenía ningún problema porque yo solo mientras la llevaba encima le pedía que me diera fuerzas para selectividad. Y llego Septiembre. Una vez más me encontraba en esa enorme universidad, me sentía como en un videojuego a los que tanto juego, los monstruos era los exámenes y mi única arma un bolígrafo, pero esta vez estaba muy motivado y había madurado un poco desde la última vez y me tomaba las cosas más en serio. Por fin termine los exámenes pero claro las notas las daban tarde y si no aprobaba no podía quedarme sin hacer nada, así que empecé un modulo en Bailen. No puedo decir que estaba mal en el modulo, ni mucho menos, mis compañeros eran la leche y aunque no me gustaba el modulo no era difícil. Yo para no pensar en que el modulo no me gustaba siempre pensaba “tranquilo la aprobaras y entraras en la carrera que quieres”. Efectivamente, aprobé, y no puedo ni describir lo feliz que me sentía en ese momento, lo que una vez me tumbo lo supere, y ya sabía cómo se sentían mis amigos cuando contaban que aprobaron selectividad, esa alegría al ver que tus esfuerzos tienen recompensa son lo mejor. Ya solo quedaba echar plaza en las carreras que quería y esperar. Esto parecía fácil pero resulta que las carreras que yo quería tenían mucho éxito o la gente echa carreras por echar. En mi casa perdieron la esperanza de que pudiera entrar en la carrera pero yo siempre pensaba que entraría seguro, porque si…soy muy positivo. Recuerdo como todos los martes me llegaba un mensaje diciendo en que puesto estaba en cada carrera, y aunque me encontraba en malas posiciones siempre subía puestos. Y con mis esperanzas puestas en mi ilusión lo conseguí, recuerdo aquel martes que me dieron la noticia que me dieron diciendo “tiene plaza en magisterio infantil”, salte de la cama para contárselo a mi familia e hice algunas llamadas a unos amigos para contárselo. Por fin seria universitario, era casi como un sueño, aunque yo decía que no quería serlo era todo mentira, en realidad pensaba que no sería capaz de sacarme una carrera y si en mi casa podrían costeármela, pero siempre oía a mis amigos hablad de sus carreras, de sus nuevos amigos, de sus experiencias…y eso me mataba por dentro, pero ahora ya es diferente porque ya soy uno más. Empecé a carrera con muchas ganas, como ninguna otra cosa, aunque no fue mi primera elección como carrera resulto ser la ideal para mí. Me siento cómodo en ella, tengo buenas personas a mí alrededor y encima voy aprobando jaja, todo un cambio para mí, incluso me siento más feliz.

Aunque no todo ha sido bueno en este tiempo. Se y soy consciente de todo lo que me he perdido este año y todo lo que hice mal. Me he perdido algunos eventos con mis amigos por el estudio, algún que otra representación con mi grupo de teatro y dejar atrás a ciertas personas que eran importantes para mí. Esto último es lo que más me duele sobre todo por una en especial, sé que no tengo ningún derecho para arrepentirme porque lo hice mal, pero también digo que no estaba preparado para soportar mi estúpida inmadurez y tenía que cambiar si quería no hacerle más daño del que le hice. Si está leyendo esto pensara que soy un tonto y un imbécil y si…lo soy  y lo sé, pero también sé que me gustaría seguir compartiendo mi felicidad y mis buenos momentos con esa persona, aunque se me cae la cara de vergüenza el solo pensar pedirle perdón con lo que hice…pero bueno si esos momentos no volvieran otra vez siempre quedaran los buenos recuerdos.


Con esto termino esta entrada que espero que sea una de tantas. Solo decir que estoy feliz aunque me falte algo. Pero pensad siempre una cosa, si una vez caéis, levantaros otra vez, si quieres alcanzar un sueño no lo dejes escapar, porque tus esfuerzos se verán recompensados.