Me levanto de mi
cama, miro el reloj, las doce y media de la noche. Me pongo unas bermudas, la
primera camiseta limpia que está en la silla de mi escritorio y mi pulsera
favorita. Cojo mi móvil y las llaves del coche, y lo meto en mi bolsillo. Bajo
por las escaleras oscuras mientras veo la hora en mi móvil y la fecha que
marca, las una menos cuarto del día 28 de Agosto. Mientras las bajo pienso “el
tiempo pasa muy deprisa para las cosas importantes”. Al llegar abajo, abro la
puerta que da a la calle sin hacer ruido, para no despertar a nadie de mi casa.
Una vez en la calle
solo encuentro las farolas alumbrándola. Todo está en silencio, no hay nadie,
ni se escucha un ruido…Paz. Me dirijo al coche, lo abro y me monto en él y lo
arranco. Cuando cierro la puerta, me pongo en marcha con el recorriendo las
calles. Todas vacías y silenciosas, no hay nadie en ellas, algunas iluminadas
por tímidas farolas, otras oscuras como la propia noche. Necesito un lugar
apartado de todo para poder pensar, mi cabeza da más de mil vueltas a todos mis
asuntos y problemas, necesito ponerlos en orden.
Llego a un
descampado, alejado de la mano de Dios. Aparco el coche y me bajo de él. Me
tumbo en el capo de mi coche y me dispongo a pensar en todo lo sucedido en
estos meses de verano, lo que he hecho, lo que no, lo que debería hacer. Mientras
me pierdo en mis pensamientos miro al maravilloso cielo que me acompaña.
Iluminado de estrellas preciosas, desde ese descampado se ve todo precioso, la
luna esta medio menguante y parece que me sonríe. De repente mi mente para y
solo me viene a mi cabeza su imagen, la imagen de la chica con la sonrisa más
bonita del mundo. Al pensar en ella se dibuja una pequeña sonrisa en mis labios.
Me reincorporo y me la quito de mi cabeza diciendo en voz baja “no es para mí,
nadie es para mí”"me harto de recibir golpes por luchar mas de la cuenta y no recibir nada"
Vuelvo a tumbarme y
me digo a mi mismo, “si lucho por una persona y pasa de mi… ¿es porque no me la
merezco o por tonto?” me levanto, vuelvo a entrar en mi coche y vuelvo a mi
casa. Al final la escapada no ha servido para nada…ella sigue en mis
pensamientos y no me deja dormir.